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Dolor Abdominal En la Niñez

Dolor Abdominal En la Niñez

Casi todos los niños tienen dolor abdominal en un momento u otro. El dolor abdominal es el dolor en la zona del estómago o vientre. Puede darse en cualquier parte entre el pecho y la ingle.

La mayoría de las veces, no es causado por un problema médico grave. Pero, algunas veces, el dolor abdominal puede ser una señal de algo grave. Aprenda cuándo debe buscar atención médica inmediatamente para su hijo con dolor abdominal.

Consideraciones

Cuando el niño se queje de dolor abdominal, trate de que su hijo se lo describa. Aquí están diferentes tipos de dolor:

  • Hay dolor generalizado o dolor en más de la mitad del abdomen. El niño puede presentar este tipo de dolor cuando tiene un virus estomacal, indigestión, gases o cuando está estreñido. 
  • El dolor similar a un calambre probablemente se debe a gases y distensión. Con frecuencia, va seguido de diarrea. Normalmente no es grave.
  • El cólico es un dolor que viene en oleadas, por lo general comienza y termina repentinamente, y a menudo es intenso.
  • El dolor localizado es el que se encuentra solo en una zona del abdomen. El niño puede estar teniendo problemas con el apéndice, la vesícula biliar, una hernia (intestino retorcido), ovarios, testículos o el estómago (úlceras).

Si usted tiene un bebé o un niño pequeño, depende de usted darse cuenta que tiene dolor. Sospeche un dolor abdominal si su hijo:

  • Está más irritable de lo habitual
  • Sube las piernas hacia el vientre
  • Está comiendo poco

Causas

Su hijo podría tener dolor abdominal por muchas razones. Puede ser difícil saber qué está pasando cuando su hijo tiene dolor abdominal. La mayoría de las veces, no hay nada realmente malo. Pero a veces, puede ser una señal de que hay algo serio y su hijo necesita atención médica.

Su hijo probablemente está teniendo dolor abdominal por algo que no es potencialmente mortal. Por ejemplo, su hijo puede tener:

  • Estreñimiento
  • Gases
  • Alergia o intolerancia alimentaria
  • Acidez gástrica o reflujo de ácido
  • Ingesta de cesped o plantas
  • Gastroenteritis viral o intoxicación alimentaria
  • Amigdalitis estreptocócica o mononucleosis ("mono")
  • Cólico
  • Deglución de aire
  • Migraña abdominal
  • Dolor causado por ansiedad o depresión

Su hijo puede tener algo más grave si el dolor no mejora en 24 horas, empeora o se vuelve más frecuente. El dolor abdominal puede ser un signo de:

  • Intoxicación accidental
  • Apendicitis
  • Cálculos biliares
  • Úlceras gástricas
  • Hernia u otra torsión, obstrucción o bloqueo intestinal
  • Enfermedad intestinal inflamatoria (enfermedad de Crohn o colitis ulcerativa)
  • Invaginación intestinal causada cuando parte del intestino se mete dentro de sí mismo
  • Crisis por enfermedad drepanocítica
  • Úlcera estomacal
  • Deglución de un objeto extraño, especialmente monedas y otros objetos sólidos
  • Torsión testicular
  • Torsión de un ovario
  • Tumores o cáncer
  • Infecciones de las vías urinarias

Cuidados en el hogar

La mayoría de las veces, usted puede usar remedios caseros y esperar a que su hijo se mejore. Si usted está preocupado o el dolor de su hijo está empeorando o dura más de 24 horas, llame a su proveedor de atención médica.

Procure que su hijo se acueste en silencio para ver si desaparece el dolor abdominal.

Ofrézcale sorbos de agua u otros líquidos claros.

Sugiera que su hijo trate de defecar.

Evite los alimentos sólidos durante unas horas. A continuación, pruebe con cantidades pequeñas de alimentos suaves, como arroz, compota de manzana o galletas.

No le dé a su hijo alimentos o bebidas que sean irritantes para el estómago. Evite:

  • La cafeína
  • Las bebidas carbonatadas
  • Los cítricos
  • Los productos lácteos 
  • Los alimentos fritos o grasosos
  • Los alimentos ricos en grasa
  • Los productos del tomate

No le dé ácido acetilsalicílico (aspirin), ibuprofeno, paracetamol (Tylenol) ni medicamentos similares sin antes consultarlo con el proveedor de su hijo.

Para prevenir muchos tipos de dolor abdominal:

  • Evite los alimentos grasos o grasosos. 
  • Beba bastante agua todos los días. 
  • Consuma comidas pequeñas con más frecuencia. 
  • Haga ejercicio con regularidad. 
  • Reduzca los alimentos que producen gases.
  • Asegúrese de que las comidas sean bien equilibradas y ricas en fibra. Coma muchas frutas y verduras.

Para disminuir el riesgo de intoxicación accidental o la ingesta de objetos extraños:

  • Mantenga todos los implementos de limpieza y materiales peligrosos en sus envases originales.
  • Almacene estos artículos peligrosos donde los bebés y los niños no puedan alcanzarlos.

No permita que los bebés y los niños pequeños jueguen con objetos que se puedan tragar fácilmente.

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